Santa Engracia 54
Esta vivienda se encuentra en uno de los barrios del centro de Madrid, por lo que su distribución fue algo complicada: con una forma alargada, pasillos estrechos y muy poca fachada exterior, caso típico de los edificios antiguos.
Se buscó aprovechar al máximo la luz natural de los dos balcones que miran a una de las grandes calles de Madrid, concentrando en esta parte toda la zona de día de la vivienda: el salón-comedor se conecta directamente al recibidor y a la cocina, que se puede independizar gracias a una puerta corredera acristalada. También la cocina se separa del recibidor a través de una cristalera. Todas estas conexiones obtienen personalidad gracias a las embocaduras marcadas en color negro al igual que las carpinterías de las cristaleras y otros detalles en la cocina.
Desde esta zona, y a través de otra puerta acristalada, comienza el largo pasillo que lleva a la zona de noche. Sin embargo, se convierte en un lugar agradable gracias al ritmo conseguido a través de varios elementos: arcos marcando la estructura que dividen en tres tramos el recorrido, diseño de baquetones en una de las paredes, apliques alternados en ambos lados del pasillo… Además, obtiene luz natural desde una ventana al patio del edificio y desde la puerta acristalada que lo conecta con los balcones.
A lo largo de este pasillo encontramos un aseo, una sala de estar o dormitorio de invitados, el dormitorio principal con vestidor, zona de trabajo y baño en suite, dos dormitorios infantiles y otro baño completo.
Destaca el estilo clásico conservado en medio del estilo moderno general, en detalles como las molduras y rosetones en los techos, baquetones en las paredes, arcos en el pasillo, chimenea de piedra en el salón…