H37
Ubicada en el centro de Madrid en un edificio clásico, esta vivienda combina el encanto de la arquitectura clásica con elementos modernos. Los techos altos y las molduras ornamentadas en paredes y techos aportan una sensación de amplitud y elegancia. El suelo de espiga en madera complementa el diseño y hace un guiño a la arquitectura clásica de la ciudad.
La cocina, aunque pequeña, está cuidadosamente diseñada para maximizar su funcionalidad sin sacrificar el estilo. Su cerramiento de vidrio y latón se convierte en un elemento decorativo en el salón. Se mantienen las ventanas originales con molduras que armonizan con el resto de la vivienda y permiten la entrada de luz natural, haciendo que el espacio sea luminoso y que gane amplitud.
En conjunto, esta vivienda de tan solo dos dormitorios ofrece un equilibrio perfecto entre el estilo clásico y la practicidad moderna, convirtiéndola en un espacio sofisticado y acogedor.